La vida de Tamara Gorro vuelve a ocupar titulares. Esta vez no solo por su trabajo o sus redes, sino por estar de nuevo ilusionada, gracias a Cayetano Rivera , una relación que no necesita ser confirmada porque ya es un secreto a voces. El viaje de ambos a Emiratos Árabes hizo que toda la atención recayera sobre ellos y eso ha puesto otra vez el nombre de la influencer en el centro de la actualidad social. Este contexto coincide con un momento muy feliz y tranquilo para ella, algo que le ha costado lograr. Ha superado una depresión que ella misma hizo pública y su divorcio de Ezequiel Garay , padre de sus hijos, con quien, además de la separación emocional, ha tenido que afrontar otra más práctica: la económica. Algo que no ha supuesto problemas, pues Tamara, que además de sus dos millones de seguidores, una cifra que se traduce en una gran posibilidad de contratos publicitarios, cuenta con otras vías de ingreso en las que trabaja día a día. Durante su etapa con Garay, la pareja creó varias sociedades. Una de las principales fue Onírico Play S.L., constituida en 2011. La empresa nació para organizar eventos y actividades de ocio. Con el tiempo amplió funciones y gestionó locales de restauración en Móstoles. Los datos registrados muestran que en 2018 la sociedad facturó cerca de 400.000 euros. Ese mismo año declaró pérdidas superiores a 120.000 euros debido a gastos de funcionamiento y costes de negocio. Estas cifras reflejan el tipo de proyectos que desarrollaban juntos entonces y el volumen económico que llegaron a mover. No era su única sociedad. También participaban en Real Estate Gargor S.L., centrada en operaciones inmobiliarias. El activo total vinculado a esta empresa superó los 1,6 millones de euros en registros previos, con inversiones en promociones de viviendas, sobre todo en la Comunidad Valenciana. Tras la ruptura sentimental, la parte empresarial también se reorganizó. Las sociedades conjuntas se repartieron o dejaron de tener gestión compartida. Desde entonces, Gorro se ha centrado en negocios propios y en proyectos donde tiene control directo. El principal es Shanmi Media S.L., una agencia fundada en 2017 junto a su socio José Trabado. Esta empresa se dedica al marketing digital, la producción audiovisual y las campañas publicitarias. Funciona como base de su actividad profesional actual y canaliza contratos vinculados a su imagen. En 2024, el último año que se puede consultar, mantiene una facturación de 124.000 euros, con un total activo de 133.000. A través de esta sociedad ha trabajado con marcas como BMW, Repsol o Mahou. Estas colaboraciones se traducen en ingresos por campañas, contenidos patrocinados y acciones promocionales. La agencia también gestiona proyectos de comunicación para terceros, lo que amplía sus fuentes de facturación. A esta línea se suma un negocio que ha ganado protagonismo en su nueva etapa: el alquiler de embarcaciones en Ibiza. La inversión gira en torno a un yate llamado Gogga. La embarcación mide 9,78 metros de eslora y tiene capacidad para once personas. Dispone de cabina, baño, zona de solárium y equipamiento para actividades acuáticas como snorkel o paddle surf. El barco se alquila durante la temporada turística, que va desde Semana Santa hasta octubre. Los precios publicados se sitúan entre 1.400 y 1.600 euros por día, según fechas y extras. Esto significa que en semanas completas de alquiler puede generar ingresos de entre 9.800 y 11.200 euros. La gestión diaria la lleva una empresa náutica especializada, mientras ella supervisa reservas, promoción y atención a clientes. El negocio náutico tiene un papel claro dentro de su estrategia. Le permite concentrar ingresos en los meses de verano y equilibrar el resto del año, cuando la actividad publicitaria puede variar. Según ha explicado en entrevistas, decidió invertir en este sector para no depender solo de redes sociales o televisión. La elección de Ibiza tampoco es casual. Es uno de los destinos turísticos con mayor demanda de alquiler de barcos en España y concentra clientela internacional con alto poder adquisitivo. La combinación de ubicación, temporada de verano y alta demanda lo convierte en una apuesta estratégica, sobre todo teniendo en cuenta que ella posee una vivienda en la isla desde hace unos años y pasa allí largas temporadas con sus hijos. Ese inmueble forma parte de su patrimonio. Lo adquirió en 2023, ya en solitario, y se ha convertido en su refugio estival. Durante meses disfruta de la vivienda y no es extraño verla compartir allí tiempo con amigos. En Madrid cuenta con otra propiedad, la casa que compró junto a Ezequiel Garay: una vivienda unifamiliar en el noroeste, con jardín y piscina, en la que convivieron los cuatro y donde los niños continúan residiendo durante el tiempo que pasan con su madre. Tampoco podemos olvidar su participación como colaboradora de programas de televisión como en 'Y ahora Sonsoles'. En 2020, la propia Tamara Gorro comentó en un vídeo de YouTube que llegó a ganar cerca de 800 € por programa como colaboradora, aunque señaló que los sueldos en televisión varían mucho. Ahora, en plena transformación personal, su vida sentimental vuelve a situarse en el foco. Quién sabe si en unos meses veremos a Cayetano disfrutar de la casa y el barco de Ibiza, igual que hace unos días ella disfrutó de Sevilla junto a él. Sea cual sea el futuro de esta relación, hay algo claro, económicamente, Tamara Gorro no necesita a nadie. Desde que se dio a conocer hasta hoy ha construido una trayectoria profesional y empresarial que le permite mantener el estilo de vida que desea con independencia. Y, según su entorno, ese es precisamente uno de los logros de los que se siente más orgullosa.