En una industria acostumbrada a calendarios milimétricos y anuncios calculados, los retrasos siguen siendo una constante. A veces responden a problemas técnicos; otras, a decisiones estratégicas. En el caso de Lollipop Chainsaw RePOP, el motivo apunta directamente a la calidad. Lo que parecía un estreno inminente en una nueva plataforma se ha convertido en una pausa indefinida que reabre la conversación entre los fans.