Beatriz de Vicente, abogada: «En España sale barato conducir bajo los efectos del alcohol»

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Ha tenido lugar en Ciudad Real, a la altura de Membrilla: un vehículo iba haciendo eses, una situación que comenzaron a grabar dos personas que iban en el coche de detrás. Poco a poco la situación comienza a agravarse, cuando va metiéndose en el carril del sentido contrario. Lo más grave de los hechos vendría a continuación, cuando el automóvil que daba volantazos provoca un choque frontal con otro que venía en sentido correcto y manteniendo las normas de seguridad. ¿El resultado? Varias vueltas de campana, dos automóviles completamente destrozados y directos al hospital a tratarlos en urgencias. Al compartir las imágenes en 'Más Vale Tarde' (La Sexta) la abogada Beatriz de Vicente ha sido clara, tras escuchar a Leo Álvarez añadir que la prueba de alcoholemia dio positivo y el conductor que iba haciendo eses estaba ebrio: «Tengo una teoría y es que en España sale muy barato conducir bajo los efectos del alcohol». La letrada ha referido que ese accidente está penado con cuatro años y «en la mayoría de los casos no van a la cárcel. Debería tratarse como un homicidio doloso en grado de tentativa». El caso de este conductor kamikaze ha generado debate en el programa y la letrada ha sido muy clara, compartiendo datos de siniestros en los últimos años. En 2024 el 48% de los fallecidos en accidentes de tráfico, en carretera, fueron a consecuencia de consumo de alcohol o sustancias. El relato de la situación ha sido claro, era «noche cerrada, con visibilidad reducida» y con personas al frente del volante en estado de embriaguez. Este caso se ha conocido al detalle gracias a que la persona que iba de copiloto en el vehículo que seguía al kamikaze puedo grabar los hechos. Esta chica comienza a gritar cuando ve lo que está a punto de ocurrir, apreciándose de manera clara que se va al carril contrario y cómo aparece un coche de la nada, de color blanco, y se da ese choque frontal. Lo positivo de la noticia es que no ha habido que lamentar fallecidos, solo las heridas propias de la colisión. Tanto el conductor que había consumido alcohol, una persona de 64 años, como la que iba en el otro automóvil, una mujer de 25 años, pudieron salir por su propio pie del centro hospitalario donde los socorrieron. «Por sorprendente que parezca no ha pasado nada», ha sentenciado Leo Álvarez.