Dudas sobre software y competencias continúan, aunque Registraduría rechaza fraude para elecciones de 2026

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Ministro del Interior, Armando Benedetti y registrador, Hernán Penagos. Foto: Valora Analitik. A días de las elecciones legislativas, la Comisión Nacional para el Seguimiento del Proceso Electoral dejó más certezas operativas, pero también preguntas pendientes que deberán resolverse en la última sesión programada para la próxima semana.Desde Santa Marta, el ministro del Interior, Armando Benedetti, centró el debate en los puntos que han generado mayor controversia: la relación entre preconteo y escrutinio, el manejo de los formularios E-14, la correspondencia entre número de votantes y votos depositados, y —sobre todo— quién tiene el control efectivo del software electoral.Software bajo la lupaBenedetti señaló que, aunque por ley el software debe estar bajo la órbita del Consejo Nacional Electoral, una magistrada advirtió que ese organismo no ejerce “control, supremacía ni vigilancia” directa sobre la herramienta, que administra la Registraduría.Ese punto será eje de la próxima comisión: precisar la cadena de custodia, las competencias y la verificación técnica del sistema que soporta el preconteo y el escrutinio.El registrador nacional, Hernán Penagos, anunció que el código fuente será “congelado” antes de la jornada electoral y quedará bajo custodia de los entes de control. Además, explicó que está siendo auditado por expertos internacionales, partidos políticos y organismos de control, y que el 8 de marzo deberá abrirse con las mismas claves técnicas que certifiquen que no hubo alteraciones.“El sistema está sometido a un esquema integral de auditorías”, afirmó, al detallar que habrá revisión tanto del preconteo como del escrutinio.E-14 y publicación de actasOtro frente sensible es el de los formularios E-14, las actas que diligencian los jurados de votación. Benedetti destacó que, a diferencia de procesos anteriores, cada partido contará con su respectivo ejemplar y no estarán mezclados. Sin embargo, quedó pendiente confirmar si se publicarán los tres formularios por mesa y cómo se garantizará que las cifras de votantes coincidan con el total de votos registrados.La Registraduría informó que avanza en la pedagogía con jurados, en simulacros nacionales de digitalización de E-14 y en el programa general de auditorías. También reportó la fase final de distribución de kits electorales en Colombia y en el exterior.Seguridad y orden públicoEn materia de garantías, el ministro del Interior aseguró que habrá alrededor de 120.000 policías y 26.000 militares cubriendo mesas y puestos de votación en todo el país. Sostuvo que los reportes de situación muestran un panorama de seguridad distinto al que han advertido algunos sectores.El foco del fraudePenagos insistió en que el fraude no está en la infraestructura tecnológica de la Registraduría, sino en fenómenos como la compra y venta de votos, la financiación ilegal y el constreñimiento al elector. “Ahí le corresponde actuar al Estado”, subrayó, al pedir un trabajo articulado entre instituciones.En la misma línea, el procurador general, Gregorio Eljach, recordó que el modelo electoral asigna competencias claras tanto a la Registraduría Nacional del Estado Civil como al Consejo Nacional Electoral, e hizo un llamado a respetar la autonomía de cada entidad.Lo que queda pendiente para la última comisiónDe cara a la sesión final de seguimiento, los puntos críticos son:Definir con precisión el alcance del control del CNE sobre el software electoral.Confirmar la publicación completa de los E-14 y los mecanismos de contraste entre número de votantes y votos depositados.Detallar el procedimiento técnico de congelamiento y reapertura del código fuente el día de elecciones.Verificar la trazabilidad entre preconteo y escrutinio.Evaluar el despliegue logístico en el exterior, donde la votación inicia en ciudades de Asia y Oceanía.La próxima comisión será decisiva para despejar dudas en la recta final. Con el reloj corriendo hacia el 8 de marzo.