Los exrehenes israelíes se enfrentan al trauma: Toca aprender todo de nuevo y no hay ningún libro que te lo explique

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Para Karina Engelbert, las cosas eran algo más fáciles cuando el cadáver de su marido Ronen seguía secuestrado en Gaza. "Entonces, no teníamos un cuerpo, no teníamos nada, solamente la noticia de que lo habían matado", dice entre lágrimas. Esa noticia le llegó apenas tres días después de haber sido liberada. Junto a ella, salieron sus dos hijas, Mika, de 18 años, y Yuval, de 10. "Había esa esperanza chiquitita de que tal vez se equivocaron", afirma esta argentina-israelí que vivía en el kibbutz Nir Oz, a menos de dos kilómetros de Gaza, hasta el fatal 7 de octubre de 2023. Pero, después de "esos dos largos años de espera", el cuerpo de Ronen fue entregado a las autoridades israelíes el pasado octubre y la noticia se convirtió en una realidad palpable. Ahora que todo está más claro, y no hay secuestrados en Gaza, es el tiempo del duelo, del dolor, de extrañar y también de enojarte, defiende con voz pausada.Seguir leyendo....