A Santiago Abascal se le da mejor últimamente convencer a los de fuera que a los de dentro. Hay mucho ruido en sus propias filas. La imagen de lo que pasa en su casa está en la pelea televisada con el abogado Javier Ortega Smith, recordado por sus intervenciones en el juicio al procés’ catalán en el Supremo y arrinconado desde hace tiempo en el Ayuntamiento de Madrid. Ortega Smith es uno de los pocos rostros ligados al arranque de Vox que había logrado sobrevivir a la virulenta reestructuración emprendida por su líder, quien ha arrasado con casi todos los que le ayudaron antaño a despegar. Seguir leyendo....