Los Bridgerton son un fenómeno que se distingue por muchas cosas. Una gran historia que explora el drama histórico a su manera, con personajes entrañables y anacronías usadas con inteligencia. Lo cierto es que la popular serie de Netflix siempre consigue sorprender a sus fanáticos. Por lo que no sorprende que, entre su batería de figuras femeninas (todas brillantes y encantadoras), esté la joya familiar. Además, uno de los personajes más interesantes de la adaptación. Se trata de Hyacinth Bridgerton (Florence Hunt), la más pequeña de la familia. Quizás la más curiosa de todas las hijas de Lady Violet (Ruth Gemmell). Por ahora, la más joven de los vecinos de Mayfair es una presencia más o menos secundaria. Solo conocida por su impaciencia por ser presentada en sociedad. Sin ir demasiado lejos, durante la temporada cuatro la hemos visto intentándose colar con todas las artimañas posibles en los eventos de moda del Londres de la Regencia. Pero el argumento no ha explorado del todo su personalidad y sus complejidades. Algo que sí ha ocurrido en los libros y que la ha convertido en una de las chicas Bridgerton más queridas por los lectores. Descrita por la propia Julia Quinn como sumamente inteligente, franca, testaruda y mordaz. Y de hecho, ha tenido ya varias aventuras interesantes que contar. En el libro It’s in His Kiss (2005) esta inteligente y sincera Bridgerton une fuerzas con Gareth St. Clair, el nieto de Lady Danbury (Adjoa Andoh en la serie), para descifrar juntos un diario secreto en italiano. Algo que los lleva a la inevitable historia de amor. Pero también, a explorar en el mundo interior de esta chica atípica. Que rápidamente se ha convertido en una de las favoritas de la saga de romance histórico. Del libro a la versión televisiva de ‘Los Bridgerton’Por ahora, toda esa efervescencia juvenil ha quedado un tanto opacada en Los Bridgerton, mientras sus hermanas y hermanos sufren las desventuras del amor. Pero paso a paso, el argumento producido por Shonda Rhimes ha dejado huellas más que evidentes, sobre lo valioso del personaje. Ya en la temporada pasada, la vimos usar su agudísimo ingenio y despierta personalidad para burlarse de Gregory (Will Tilston), en un toma y dame que hizo reír y conmovió al público. En especial, por la forma en que esos pequeños detalles han mostrado cómo Hyacinth es mucho más que una adolescente creciendo en una familia privilegiada.Punto que la cuarta temporada ha puesto de relieve mientras la pequeña de la casa recibe adiestramiento para la etiqueta social. En un constante debate dialéctico entre Eloise (Claudia Jesse), la chica ha madurado a pasos agigantados. También, ha demostrado todo lo que espera por mostrar, cuando sea su turno. En especial, por un punto interesante. La más joven de la familia de Mayfair es una mezcla poco común de la personalidad del resto de sus hermanas. Apasionada por la etiqueta social y sus rarezas, deseosa de debutar en la temporada matrimonial por todo lo alto y lista para vivir el romance de su vida, como Daphne (Phoebe Dynevor). Por otro lado, es tan sensible, fuerte y directa como Francesca (Hannah Dodd), pero además, también tiene un corazón indómito y divertido como Eloise. Lo cierto es que la nueva temporada ha puesto el énfasis en la forma en que Hyacinth está pasando de ser un personaje de galería, para ir tomando importancia en la complicada escena familiar. Mucho más, al tratar de encontrar su lugar y su momento para brillar. Un proceso que, tanto en el libro como en la serie, también es una historia de crecimiento profundamente sensible que analiza la juventud femenina con mano sensible y honesta. Una chica con una inteligencia afilada Por lo pronto, todo parece indicar que la Hyacinth Bridgerton televisiva se está preparando para que, a la par que su versión literaria, luche por ser feliz. En el libro que Julia Quinn le dedica (el séptimo de la saga), se hace hincapié en su agudo ingenio. De hecho, tan cortante, directo y en ocasiones incómodo, que termina por ser considerado demasiado, para muchos pretendientes de la época.Pero todo eso cambiará, cuando encuentra su igual en Gareth St. Clair, el nieto de Lady Danbury. El núcleo de su historia se aleja del romance convencional al transformarse en una búsqueda de tesoros. Todo, debido a que Hyacinth se ofrece a traducir un antiguo diario familiar escrito en italiano que Gareth ha heredado. Este último, un mapa misterioso que contiene pistas sobre unas valiosas joyas ocultas por su abuela para protegerlas de un padre abusivo. Esta misión los lleva a realizar incursiones nocturnas y a colarse en propiedades privadas, desafiando las normas sociales mientras su inicial duelo de inteligencia evoluciona hacia una conexión profunda. A lo largo de la trama, Hyacinth demuestra una valentía inusual para una dama de la Regencia. Lo que incluye correr por techos, montar a caballo y llegando incluso a usar pantalones para facilitar sus movimientos durante sus misiones de espionaje. Finalmente, su romance singular culmina con una propuesta de matrimonio tras enfrentar los traumas familiares de Gareth. ¿Un dato curioso? El misterio de las joyas queda técnicamente sin resolver para los protagonistas durante el libro principal. No es hasta un epílogo años después cuando se revela que el tesoro siempre estuvo en un lugar insospechado de la biblioteca. Un dato finalmente descubierto por la hija de la pareja, Isabella, quien heredó el carácter intrépido y observador de su madre. Una trama brillante que seguramente hará las delicias de los fanáticos al llegar a Los Bridgerton a no tardar. Seguir leyendo: Este es, en realidad, el mejor personaje de ‘Los Bridgerton’