Un edificio que parece recién pintado de blanco reluce en la calle Valdés de El Puerto. Justo al lado, dos bloques con las fachadas repletas de grietas pidiendo a gritos una rehabilitación. Y seguidamente, otro inmueble sin un rasguño junto a sus ventanas. La barriada 18 de julio está aislada. Un contraste que se ve a simple vista y que