“Rezaré por ti”. La frase se la dice en Los domingos una chica creyente a su tía, atea beligerante que entiende que a su sobrina la están captando en una secta. El cine ha rezado por otra atea, Alauda Ruiz de Azúa, que, desde que su Los domingos ganara la Concha de Oro en el pasado festival de San Sebastián, ha visto convertida su película en un fenómeno que ha trascendido las pantallas y ha llegado a las charlas de bares, conversaciones de familias (como tanto les gustan a la cineasta de Barakaldo) y sí, también, a las puertas de las iglesias.Seguir leyendo