Daniel (33), apodado 'Kamon' por un juego de Pokemon, se enorgullece de ser un friki, pese a lo mal que lo pasó en el instituto por las mofas de sus compañeros. Le encantan los videojuegos, el anime, los juegos de carta… «No es nada de lo que avergonzase, es como el que le gusta el fútbol, la moda, o los coches. Una afición más», comentó el recepcionista de Tarragona en la entrevista previa a su cita de 'First Dates'. De hecho, gracias a ello, encontró en el restaurante del amor de Mediaset a una chica muy afín a él. Daniel sintió conexión instantánea con Lu (27), una barcelonesa que afirmó haber sido friki toda la vida, desde que tiene memoria. Al soltero se le iluminaron los ojos al verla. «Es una reina. Casi me cuesta hasta saludarla… Qué chica tan guapa, qué estilo. Increíble», comentó entusiasmado ante el equipo del programa. «Yo creo que conectamos muy fuertemente. Físicamente me parece bastante atractivo», corroboró ella como primera impresión. Kamon y Lu llevaban bien visibles su lado friki, y lo lucían con orgullo. Solamente por eso, se encantaron nada más verse. La noche empezó con un flechazo interesante, y la conexión creció a medida que se fueron conociendo. Más allá de las aficiones comunes, que les hubiera dado para conversar durante varias citas, encontraron una gran compatibilidad en lo que buscaban en una pareja. Tan a gusto se sentían, que las preguntas del 'Rasca del amor' le dio pie a Kamon a hacer una importante confesión. «¿Has fantaseado con alguien de tu mismo sexo?», le tocaba responder. A colación, el tarraconense revelaba que era bisexual, al igual que su cita. «He tenido alguna aventurilla con algún amigo, nunca nada formal. Quedamos, jugamos a Pokemon o al Mario Kart, a veces te equivocas de mando… Lo típico», declaraba. Lo que Lu denominó «reforzar la amistad». Nada más terminar la confidencia, el soltero se daba cuenta de lo que había contado. «Yo solo digo que como esto lo vea mi familia… Estoy saliendo del armario delante de mi familia», comentaba con tono de humor. Sin embargo, su sinceridad le acercaba más a su cita. «Ha sido realmente increíble que estemos en sintonía incluso en eso. Está bien, porque me entiende y no me voy a sentir juzgada», apuntaba ella en los totales. Si hubiese que explicar el significado de almas gemelas, Daniel y Lu podrían salir en una foto juntos al lado de la la definición. Hasta ellos mismos se sorprendieron de todo lo que tenían en común. Así las cosas, en la decisión final solo cabía una respuesta posible a la pregunta de si querían tener una segunda cita: un sí en mayúsculas.