“No sé nada de mi mujer. Ni yo, ni ningún familiar. Está débil y enferma y aunque los médicos recomiendan su ingreso hospitalario, las autoridades se niegan a trasladarla. Con esta nueva condena, es muy probable que sus problemas de salud empeoren. Estoy muy preocupado”, expresa desde París en una conversación telefónica con EL PAÍS Taghi Rahmani (Qazvin, 67 años), marido de la Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, condenada el pasado 7 de febrero a siete años y medio de prisión por los delitos de reunión, conspiración y propaganda. La pena se añade a las múltiples condenas que acumula la activista iraní, de origen kurdo, quien desde los años noventa no ha cejado en su militancia en favor de los derechos de las mujeres. Desde hace años, la República Islámica intenta silenciarla encadenando arrestos y condenas contra ella. Pero, aclara Rahmani: “Su compromiso con el pueblo de Irán es indestructible. No importa cuántas veces la detengan, ella sueña con la libertad de los iraníes y siente que tiene una responsabilidad con la gente y la democracia”, afirma su esposo unos días después de la nueva condena. Seguir leyendo