Sí. Hemos conseguido desatar la naturaleza, rebelarla contra nosotros. Primero éramos "locos", porque "las personas son más importantes que los pajaritos"; no aceptaban que ante el vendaval sucumben los pajaritos y las personas. Pero "no había problema". El cambio climático, avisado desde hace más de cincuenta años, era un invento, "una patraña de la izquierda para detener el progreso". El