La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán ha sacudido Oriente Próximo. El impacto de la violencia se empieza a contar en número de víctimas mortales, cifras de heridos, estimaciones de daños en edificios e infraestructuras en suelo iraní e israelí, pero pronto la guerra puede empezar a notarse más allá de sus fronteras. Las consecuencias económicas de este renovado conflicto ya se intuyen. Con el estrecho de Ormuz cerrado, algunas importantes compañías petroleras y comerciales han suspendido los envíos. Suspendidos están también decenas de vuelos que sobrevuelan la región. Varios aeropuertos, como el de Dubai, Abu Dhabi o Kuwait, han sido alcanzados por los misiles iraníes, mientras que los espacios aéreos de ocho países siguen cerrados y, en otros, hay un cierre parcial.Seguir leyendo....