No se lo olía ni él. El miércoles pasado, la vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno de Vox, Montserrat Lluis, volvía a la Región dos semanas después de su visita anterior en la que echó a una decena de trabajadores para comunicarle al líder territorial, José Ángel Antelo, que tenía que dimitir. Él dijo que no había hecho nada malo como para acatar esa orden sin pedir explicaciones, que lo cesaran ellos si querían. Al final, la dirección nacional optó por la salida más estrepitosa: hacer dimitir a todo el Comité Ejecutivo Provincial alegando un «profundo desacuerdo» con su gestión. Hablamos con Antelo en su semana más negra.Seguir leyendo....