Carlos de Inglaterra y su homenaje a su querida niñera al cumplir 100 años

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Entre tantos escándalos y zozobras, todavía hay espacio en la monarquía británica para las historias sentimentales. Carlos de Inglaterra ha encontrado tiempo para visitar a su querida niñera, 'Mipsy', en su 100º cumpleaños para cumplir su promesa. Porque el rey no se ha olvidado de su querida Mabel Anderson, la niñera que cuidó de él desde que era un bebé y la única persona que permite que remiende su adorado osito de peluche que le ha acompañado durante más de 70 años. Según ha revelado 'The Telegraph', Carlos de Inglaterra visió a Mipsy en un encuentro de carácter privado que se produjo apenas unas horas después de conocerse el último escándalo de la familia, con Andrew Mountbatten-Windsor detenido bajo sospecha de «conducta inapropiada en cargo público». Ni siquiera eso alteró los planes de Carlos de Inglaterra, para quien su promesa con su niñera estaba por encima de todo. Hay una gran historia alrededor de la niñera del monarca inglés, quien en su día definió a Mabel Anderson como un «remanso de seguridad» durante su niñez. Hija de un policía fallecido en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, Mipsy entró al servicio de la familia real británica tras el nacimiento de Carlos en 1948. Según las crónicas de la época, fue la única candidata que no mostró nervios ante la entonces princesa Isabel, quien más tarde también le confiaría la crianza de sus otros tres hijos. «Con el tiempo, aquel vínculo forjado entre biberones derivó en una sólida amistad con la familia real británica, en especial con Carlos III y con su madre. La reina Isabel II solía invitarla en sus últimos años de vida a ver la tele juntas en Windsor, donde Anderson sigue viviendo en una casa de cortesía cercana al castillo con la que en su día fue recompensada por su antigua jefa», contaríaen 1960 la revista 'Time'. Su trabajo consistía en informar cada mañana a Su Majestad por teléfono cuándo estaría listo el principito para el baño. Mabel Anderson, que empezó a trabajar a los 14 años, nunca estudió psicología infantil, pero desarrollaría con entrega y afecto su puesto de responsabilidad. En aquella época, la carrera de niñera solía seguir un patrón: solía ser desempeñada por una prometedora «chica del pueblo», acogida de jovencita y que poco a poco ascendía a ese precario rango que se situaba entre los sirvientes más aplicados. Con el tiempo, Mipsy sucedería a la niñera anterior y a partir de ese momento, su vida tendría un único propósito. «Noche tras noche cenaba en una bandeja, sola junto al fuego. Pero una vez que los niños se levantaban a la mañana siguiente, la soledad se desvanecía», explicaría 'Time'. Cuando la enfermedad llegaba, era la niñera quien se sentaba junto a la cama del niño toda la noche. Una cuidadora y una confidente. Una especie de segunda madre... o incluso más. La visita de Carlos de Inglaterra a Mipsy no solo tuvo un carácter sentimental, sino que la prensa ha hablado del profundo mensaje que escondía en estos tiempos convulsos: el intento de Carlos de Inglaterra de proyectar una imagen de estabilidad y normalidad en medio de la tormenta y mantener sus compromisos oficiales como si nada estuviese pasando. Que lo consiga es otra cosa. Esta semana, el escritor estadounidense Christopher Andersen anunciaba la próxima publicación de una extensa biografía sobre Carlos de Inglaterra, un libro en el que cuenta relaciones y extravagancias varias. Por ejemplo, que lleva a todos lados su propio asiento del váter y que su mejor compañero es un osito de peluche que mantiene consigo desde su infancia. Un muñeco que, según se cuenta, solo permite que una mujer remiende. «Carlos va a todos lados con su osito de la niñez. Lo tiene desde que era muy pequeño y solo permite que su antigua niñera, Mabel Anderson, lo remiende. Es que ellos siguen estando muy unidos», explicaba en 'Entertainment Tonight' el autor de la próxima biografía del monarca. Porque Mipsy, según se ve, sigue siendo una de las personas más queridas por Carlos de Inglaterra y fue una de las mejores amigas que su madre, la Reina Isabel, tuvo hasta su muerte. Ella también habría cumplido 100 años en este 2026. Cuando enviaron a Carlos de Inglaterra al internado Cheam, este quedó desamparado. «Carlos estaba hundido y le escribía a Mispy todos los días. Solía llorar cuando le enviaba cartas y le escribía 'te echo de menos'. Porque Mabel, ciertamente, fue uno de los pilares de Carlos cuando él era un joven sensible. Aunque Anderson representa algo diferente a lo que significa Camilla o su madre en su vida. Aun así, fue una persona clave en sus años de formación. Siempre ha estado para él», mencionaba el libro 'My Husband and I: The Inside Story of 70 Years of the Royal Marriage' de 2019.