Nuevas evidencias indican que los glaciares pudieron haber influido mucho más allá del relieve terrestre. Al modificar la química y circulación de los océanos, estos colosos de hielo habrían desencadenado cambios profundos en los ecosistemas marinos y en la evolución biológica. Si se confirma, el descubrimiento obliga a revisar capítulos clave de la historia geológica del planeta.